BOXEO ARGENTINO

Pedro Freire, de TyC Sports: “Estamos ansiosos por que vuelva el boxeo”

Confiesa que es la mayor crisis de generación de contenidos deportivos en la televisión que recuerde. Reconoce que están “rascando el fondo de la olla” y que están esperando que el coronavirus dé una tregua para reanudar con las distintas disciplinas. Y asegura que quiere que vuelva el boxeo cuanto antes.

Pedro Freire, jefe de programación de TyC Sports, habló con A LA VERA DEL RING y afirmó que desde el canal sólo esperan la orden de la FAB para volver con los festivales televisados en Argentina.

Además, Freire detalló cuáles son los planes del canal insignia del deporte argentino, cómo es el contrato con la FAB, cuánto cuesta un festival televisado, por qué TyC transmite boxeo, y más. Asimismo, dio su mirada sobre la irrupción de la plataforma DAZN y de la fusión de ESPN-FOX Sports.

-¿Cuándo vuelve el boxeo a TyC Sports?
Nuestra disposición está. Estamos ansiosos (por la vuelta del boxeo a TyC), necesitamos programación en vivo. Estamos listos para cuando la FAB nos diga que tiene luz verde para hacer boxeo: ya sea en Capital o el interior. Pero, en este momento, depende más de la Federación y del contexto que de nosotros. En Argentina, hay un vínculo muy grande entre la política y el boxeo. Y, en este momento, a nivel político ninguna provincia ni municipio se anima a levantar el pulgar y decir: “Yo habilito”.

-Al menos en julio tienen agendado transmitir a Escudero y Palmetta en el exterior…
Sí, el evento ese parece que está bastante encaminado. En Estados Unidos está más descentralizada la regulación en todos los niveles: depende de cada estado. Y la alternativa es empezar con eventos “de afuera”. Nosotros tenemos charlas en el mercado internacional, con empresas como la Top Rank, y no es lo que queremos. Pero si no se reanuda, vamos a tener que arrancar con otra cosa”.

-¿Cómo es el contrato con la FAB?
A diferencia de nuestras competencias, que son multinacionales, nuestro negocio está arraigado en el deporte argentino. Por eso tenemos un sistema, si se quiere, de mecenazgo con el deporte. Entendemos que tenemos que sembrar para cosechar. Por eso nuestro modelo de negocio gira en torno a la relación con la FAB, porque a ella le damos recursos para renovar la cantera, generar eventos amateurs y profesionales, y promover boxeadores. La FAB recibe un ingreso por ese contrato y tienen que generarnos actividad profesional y amateur. El acuerdo es de tres patas: Federación, promotor y TyC. Trabajamos con tres promotores por una cuestión de oferta y demanda, no por otra cosa. Son los tres promotores solventes que nos pueden garantizar firmar un contrato y cumplirlo, pero eso no quiere decir que estén las puertas cerradas para otros. Exigimos un mínimo de 52 veladas al año, o sea, una por fin de semana. Pero hacemos mucho más que eso: se hacen casi dos por semana. La intención es hacer todo el boxeo que se pueda. El año pasado, tuvimos 80 veladas. Hoy, cuando legalmente se pueda, queremos hacer aunque sea una velada por semana.

-¿Cuánto cuesta un festival televisado?
TyC se maneja a la vieja usanza: aunque trabaja con productoras y se subcontratan algunas cosas, tiene personal propio, con periodistas, productores y técnicos, cuando lo común en televisión es que se tercerice todo. Por eso es difícil establecer un costo real de cada velada: lo que se paga por cada evento es mucho más, porque no incluimos esos trabajos de nuestros empleados. Pero sólo de móvil, transmisión, enlaces y luces, sin contar el transporte –haciendo de cuenta que los eventos son en Capital-, cuesta 1 millón de pesos aproximadamente.

-O sea que si alguien quiere organizar un festival, ¿debe contar con esa plata como mínimo?
No, no pasa por ahí. La idea es darles al promotor y a la FAB herramientas para que puedan ir a una localidad y hacer un acuerdo que les sirva a todos para que haya un evento y se cubran bolsas de boxeadores, locación, etc. El negocio no es tan lineal como decir para decir: “Habilito un estadio y vendo entradas”. Es mucho más complejo: tiene que ver con acuerdos con municipalidades o secretarías de deportes. Y, además, hay una complejidad muy importante respecto al boxeo, que es tan discrecional a la hora de la elección de rivales, títulos, peleas de fondo o semifondo, etc.

-¿Se puede vender el producto “boxeo” en el mercado?
Es difícil estipularlo bajo leyes de oferta y demanda, si uno no tiene en cuenta la visión de un canal como el nuestro. El motivo por el cual el canal hace boxeo no es solamente lo que nos rinde el producto, sino invertir en deporte argentino para después obtener resultados y capitalizarlo a largo plazo. La idea es generar un contexto con eventos, con competencia, para que prospectos hagan carrera y que, cuando lleguen a un lugar en que se transformen en un producto vendible y puedan funcionar entre el público que no es de boxeo, poder capitalizarlo. Pero para eso hay que sembrar.

-¿Qué le sirve más a TyC: la construcción de figuras o la transmisión peleas equivalentes, aunque “cuesten” récords invictos?
Nosotros no decidimos peleas, ni rivales: no somos promotores ni matchmakers. No somos la Top Rank ni Al Haymon, que consideramos que debemos tener un control estricto sobre lo que pasa y tenemos que armar la cartelera. El promotor debería querer generar un buen espectáculo. Obviamente, no aceptamos cualquier cosa. Alguna que otra vez hemos rechazado alguna pelea y discutido sobre una cartelera, pero no podemos ser los responsables directos, porque sería una intromisión que no nos corresponde.

-¿Dónde se ubica el boxeo en el ranking de los deportes más vistos de TyC?
Es un ejercicio medio díscolo, y depende de cómo uno lo vea: Argentina es un país muy grande y heterogéneo, con distintos tipos de consumo de deportes. No es lo mismo el peso del básquet en Bahía Blanca, que en Buenos Aires. Con el boxeo pasa algo parecido, aunque sí tiene un poder muy federal: si ponés una pelea entre un cordobés y un catamarqueño, tenés interés de dos provincias, por así decirlo. El boxeo tiene un consumo basal muy importante: más allá de quién pelee, mide de por sí; la gente mira boxeo por ver boxeo. Obviamente cambia televisar a Golovkin o “la Tigresa” Acuña, que hacerlo con desconocido, pero no hay tanta diferencia como con el tenis, el automovilismo o el fútbol. Si yo pautara partidos de la liga griega, no lo vería nada y es un fútbol de buena calidad.

-El equipo periodístico de Boxeo de Primera es un equipo crítico, riguroso. ¿Cómo manejan eso para no pecar como muchas otras transmisiones que consideran que la crítica “mata” al producto?
Tratamos de no intervenir en la línea editorial de los periodistas. También hay un límite, que es el cuidar el producto. Pero no podemos pedirle al periodista que alabe algo cuando no está bueno. Si en un festival el probador realmente es muy malo, hay que decirlo. Estaría buenísimo hacer algo neutro, pero a veces hay que criticar. Quizás se sobreestima de la posición ejecutiva de un canal sobre lo que dijeron. Hay bastante libertad y es muy difícil que alguien levante le teléfono para decir algo. El mérito está en los periodistas que elegimos, que son gente criteriosa.

-El anuncio de la llegada de DAZN al país, ¿cómo impacta en Argentina?
Siempre la competencia nos hace mejores. Creo que hay mercado para todos. El pagar por evento te expone muy crudamente y es hasta peligroso el tema de ver cuánto vale cada cosa: si viéramos los partidos de fútbol pagando sólo por lo que queremos ver, la diferencia entre los partidos de Boca y River sería tan abismal respecto del resto que sería inviable para los equipos chicos. Es decir: si un club chico se sostuviera por lo que estamos dispuestos a pagar por verlo, no sería posible la transmisión ni siquiera. Con el boxeo pasa algo parecido: quizás las grandes peleas de Las Vegas aumentarían sus ingresos, pero cómo sostendrías los eventos “de ascenso” del boxeo. La diversificación del negocio en una torta como la del boxeo no sé si es posible: pensar que alguien tiene que pagar el cable o DirecTV y, a su vez, pagar un canal preimum para ver boxeo desde Las Vegas en Fox, pagar en DAZN las de (Eddie) Hearn… no sé si da para semejante inversión.

-¿Repercute en algo el hecho de que Disney sea ahora dueña de ESPN y de FOX?
Sí repercute, porque es un gigante. El escenario cambia, pero hay lugar para todos. Los intereses de ellos en el deporte argentino son importantes, pero nosotros como marca argentina tenemos un interés distinto. Es para tener en cuenta, pero no lo veo como algo amenazante. No lo digo desde la soberbia. Es un escenario distinto, y hay que saber moverse. Creo que a los dos nos interesan cosas distintas.

-Entonces, nos quedamos tranquilos: a TyC le sigue interesando el boxeo y hay boxeo para rato…
Si, totalmente. Al menos en la parte que depende de nosotros, desde ya. El tema es que el marco o el entorno en este momento nos presenta un escenario que nadie puede tener demasiada seguridad respecto a nada. Pero mientras el canal esté, vamos a tener boxeo y vamos a invertir en el boxeo argentino. Por cuestión de marca e identidad: invertimos en el deporte “de ascenso” del boxeo por el mismo motivo que invertimos en el Future de tenis, que es la contracara para después poder ver la Copa Davis. Si tenemos un Nárvaez, un “Maravilla” Martínez es porque tuvimos a “Maravilla” en sus comienzos, peleando en la FAB, teñido de rubio.

TEXTO: ANDRÉS MOONEY. FOTO: INSTAGRAM / PEDRO FREIRE.

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